La primera bienaventuranza
Y esto sólo lo pueden hacer los pobres, los de abajo, los que han renunciado a los bienes para poner su seguridad en Dios. Por eso, Jesús, cuando quiso sustituir los antiguos mandamientos por un nuevo ideario de vida, no dictó otros mandamientos, sino que propuso a sus seguidores un camino de felicidad, diciendo: "Dichosos los pobres de espíritu, porque [...]
En estado de alerta
Para cumplir ese objetivo, el cristiano debe estar siempre alerta, dispuesto siempre al servicio, siguiendo el camino de Jesús, hasta el día del encuentro definitivo con él:
35Tened el delantal puesto y encendidos los candiles; 36pareceos a los que aguardan a que su señor v [...]
Alocución de Jesús a los discípulos
Terminada la parábola, dirigida a la multitud, Jesús fija su atención en los discípulos y les dice:
22Por eso os digo: No andéis preocupados por la vida, pensando qué vais a comer; ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. 23Porque la vida vale más que el alimento y el cuerpo más que el vestido. [...]
Una gran cosecha
Decíamos que "las tierras de un hombre rico dieron una gran cosecha". La cuestión gira ahora en torno a cómo dispondrá de esta cosecha abundante aquel rico.
El libro del Eclesiástico (31,5-11) previene de los peligros de la riqueza y alaba al hombre (rico) –rara avis- que no se deja fascinar y pervertir [...]
Los otros ricos
Pero el rico de la parábola no es el único que aparece en los evangelios. Sabemos también del rico de la parábola del rico y Lázaro (Lc 16,19-30), tan inmensamente rico "que se vestía de púrpura (tejido real) y lino (ropa de importación, diríamos hoy), y banqueteaba todos los días espléndidamente" (este rico había convertido lo extraordinario en asunto de todos los días); y también sabemos de [...]
Una parábola para el neoliberalismo: El rico y los graneros (Lc 12,13-40)
El mal uso o abuso del dinero, el afán de codicia que lleva a acaparar y acumular, impidiendo compartir, hace que Jesús proponga en los evangelios un estilo de vida alternativo, donde el dinero no sea dios y señor absoluto de todo y de todos. El verdadero valor para Jesús no es el dinero, sino el hombre, al que debe someterse t [...]
La cara seductora del dinero
Pero el dinero tiene otra cara, mala; tiene poder seductor y corruptivo, porque quien lo tiene, tiende a tener cada vez más: por esto Jesús recomienda: "Dejaos de amontonar riquezas en la tierra, donde la polilla y la carcoma las echan a perder, donde los ladrones abren boquetes y roban. En cambio, amontonaos riquezas en el cielo, donde ni polilla ni carcoma las echan a perder, donde los ladrones no abren [...]