lunes, 30 de abril de 2007
ECLESALIA, 12 de julio de 2004


Cuando la lluvia nos refresca con su mensaje de misión agradecida

MATÍAS CAMUÑAS, parroquia San Buenaventura. 10/06/04

CIUDAD GUAYANA (VENEZUELA).

ECLESALIA.-Esta lloviendo en Guayana y todo el verdor dormido en meses de sequía brota con una fuerza impresionante. Las rosas del jardín del amor parroquial están reventando en mil colores, mientras que las isoras bien uniformadas proyectan la belleza de la vida. El pasillo de los helechos compite con el corredor de las esculturas, la lluvia de la noche ha llenado el ambiente de silencio, de quietud, de serena paz después de un día de trabajo y movimiento. Se despiden los 22 jovencitos de kárate, se marcharon los coordinadores del campeonato de futbolito anunciándole a nuestro equipo –paramaconi.san buenaventura- que el sábado tiene encuentro contra La Antena. ( en el primer encuentro nos estrenamos con victoria 4 a 3 sobre Sabana de piedra, un duro rival). Esta noche estuvo ensayando Ricardo Dorado con la cantoría, el equipo de teatro practicaba y el grupo de NA se reúne en la habitación conocida como attawanadi, que durante la tarde recibió a los integrantes de la clase de flauta. El martes se reúne la Legión –un praesidium- y hoy estaban en la oficina grande las pastorales de la tercera edad, evaluando el encuentro del pasado sábado con las 6 parroquias de la diócesis donde existen clubes de la tercera edad. Y hoy también fue día de limpieza y solidaridad. A las 7 a.m. llegó la licenciada del laboratorio y a las 8 a.m., 57 trabajadores que aspiran a un empleo en TOCOMA se hacían el despistaje de hernias con la doctora Tibisay. Odontología abre a las 8.30 a.m. Un día animado. Estuve todo el día en casa, menos una escapadita a la funeraria y una visita con las mujeres del Roble a la casa de Angel, parapléjico después que le dispararon para robarle el carro, dejándole mal herido. La violencia sigue llenando la vida de nuestros jóvenes. Noticia del periódico local: 5 asaltantes de un banco son abatidos por la policía. Tres de los atracadores logran huir con el botín millonario. Cuatro de los muertos son feligreses, de Manoa, de gente más o menos bien. A tres de ellos los velaron en la comunidad y me llamaron para rezarles. La familia dice que los jóvenes fueron detenidos en el banco y que se los llevaron a un campo de Cambalache, y que allí los torturaron y después los ajusticiaron. Uno de ellos tenía varios moratones en la cara, las muñecas las tenían rotas, Alexis José Leiva tenía la piel de la cara arrancada y en el pecho la señal de una bota. Y que el dinero lo tiene la misma policía. Esta gente está rota por todas partes. Antes el dolor de la muerte de su hijos, esa clase de muerte pero no se atreven a denunciar porque les da pena, porque es cierto que estaban atracando. ¡Que vaina! Hay una invasión inmensa de dolor. Porque estas muertes han llegado justo días después del brutal crimen de Lusaíta, una adolescente de 14 años, desaparecida y encontrada violada y estrangulada. Esa niña, no hace un mes que estuvo aquí en la parroquia y frecuentaba CEPRONIT, ese centro de niños trabajadores a los que no se les permitió ser niños.
Publicado por tabor @ 0:17  | Nuestra sociedad
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