La Lucha contra la pobreza abarca tres grandes renglones, ya que :
Primero, los países en vías de desarrollo tienen que embarcarse en estrategias que les ayudarán a conseguir estos objetivos. Los miembros de gobierno tendrán que prestar particular atención en áreas de pobreza y desarrollo social.
Segundo, los donantes y las agencias internacionales deben apoyar a los países que demuestran determinación en adoptar los retos de los objetivos para el siglo XXI.
Tercero, las agencias internacionales deben trabajar con países en vías de desarrollo para fortalecerles la capacidad de observar el progreso en los resultados. Esto requerirá asegurar que la infraestructura estadística en países claves sea adecuada para realizar encuestas y analizar los resultados, además de asegurar que hay capacidad para realizar estudios participatorios y escuchar la voz de los pobres.
Aceleramiento del crecimiento económico
Aceleración del desarrollo social
La Pobreza Mundial
Tras varias décadas de descenso de la pobreza en Asia oriental, el Banco Mundial informa que la crisis financiera ha provocado un aumento considerable de la tasa de pobreza de la región y recomienda que los programas internacionales de rescate financiero estén más equilibrados para proteger a los pobres de los peores efectos de la crisis. Países que hasta fechas recientes creían que estaban ganando la batalla a la pobreza están cayendo de nuevo en ella. El Banco afirma que las redes de seguridad social, tales como el seguro de desempleo, los derechos de matrícula subvencionados, los programas de creación de empleo y los subsidios de los alimentos son esenciales para que pueda lograrse una recuperación que alcance a todos los sectores de la población.
Según el Banco Mundial, en 1987, 1.200 millones de personas contaban para su sustento con menos de un dólar al día; en 1993, esa cifra se acercaba a los 1.300 millones. En 1999, si la proporción de personas que vive en la pobreza ha permanecido inalterada desde 1993, podría haber 1.500 millones de personas en la más abyecta pobreza en el umbral del nuevo milenio. El Banco advierte que el continuo aumento del número de pobres no permite ningún solaz a los dirigentes del mundo.
En un nuevo documento de trabajo distribuido recientemente entre autoridades internacionales responsables de las políticas, titulado Macroeconomic Crises and Poverty: Transmission Mechanisms and Policy Responses (Las crisis macroeconómicas y la pobreza: mecanismos de transmisión y medidas de respuesta), el Banco Mundial examina el efecto de las crisis económicas en la vida del pobre y las respuestas de los gobiernos, a partir de la experiencia reciente en Asia oriental y las crisis anteriores de América Latina y África. Traza un programa para proteger a los necesitados durante las crisis, en el que se detalla, entre otras cosas, cómo se deben establecer o reforzar las redes de seguridad social antes de que se produzca una crisis, para atenuar el sufrimiento que puede causar a los seres humanos.
Los trastornos financieros de los últimos dos años han asestado un duro golpe a las esperanzas que abrigábamos de reducir la pobreza. Hace sólo poco tiempo, confiábamos en que el objetivo internacional de desarrollo de reducir la pobreza a la mitad se alcanzaría en los próximos 20 años en la mayoría de las zonas del mundo. Hoy, países que hasta fechas recientes creían que estaban ganando la batalla a la pobreza están viendo cómo ésta surge de nuevo, junto con el hambre y el sufrimiento humano que lleva consigo,
Lo primero que tienen que aprender los encargados de las políticas de la crisis de Asia oriental y su posterior propagación a Rusia, Brasil y otros mercados emergentes, es la necesidad de evitar el deterioro irreversible del bienestar social del pobre. Este deterioro se puede producir, por ejemplo, cuando los niños se ven obligados a salir de la escuela para ayudar a su familia y nunca reanudan sus estudios, el aumento de la malnutrición infantil retrasa el desarrollo mental de los niños o el malestar causado por la crisis se convierte en una característica permanente.
La Pobreza en Latinoamérica - Resumen-
Las perspectivas de América Latina están empañadas por la crisis de Brasil, pero el crecimiento per cápita del PIB en 1997 fue considerable y todavía es positivo, aunque más bajo, en 1998. La región ha sufrido recientemente los efectos de catástrofes naturales devastadoras, desde los fenómenos meteorológicos desencadenados por El Niño hasta los estragos del huracán Mitch en Honduras y Nicaragua. Además, las pruebas irrefutables de la creciente desigualdad en algunas zonas, especialmente en las zonas urbanas de Brasil, hacen que se intensifique el temor por las ya profundas desigualdades que existen en la región.