En general, se denomina profeta a todo cristiano que ha recibido del Espíritu Santo el don de profecía. Pero no confundamos el don de profecía con la adivinación que no es de Dios. Dios castiga la adivinación. En Levítico 20: 27 Dios disponía, que el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la "adivinación" debería morir apedreado.
Levítico 20: 27. : "Y el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos, o se entregare a la adivinación, ha de morir; serán apedreados; su sangre será sobre ellos".
El único que puede tener conocimiento del futuro es Dios Padre, pues solo Él posee el atributo de la "presciencia", que consiste en el conocimiento de las cosas futuras (1ª de Pedro 1: 2). Si alguien asegura acertar en sus adivinaciones, con seguridad que tales adivinaciones no vienen de Dios, y si no son de Dios, no pueden ser de otro que no sea el demonio.
Con relación a lo anteriormente anotado debo confesar que por mucho tiempo viví engañado. Antes de ser cristiano, me agradaba mucho todo lo que fuera Metafísica y leía muchos libros sobre Parapsicología. En compañía de un amigo, dentista de Sullana (Perú), que era hipnólogo y parapsicólogo, a quien yo consideraba "mi maestro", tuvimos la oportunidad de asistir a "mesas" de brujería, con fines de investigación y aumento de conocimientos al respecto. Honestamente, en ese entonces, yo creía que lo que se hacía y se llevaba a cabo en esas "mesas" eran cosas de Dios. Como veía al brujo que trabajaba con imágenes de santos y con esculturas de nuestro Señor Jesucristo, pensaba que todo ello era de Dios. Así lo creía en ese entonces, pues aun no me había convertido de los ídolos a Dios (1ª a los tesalonicenses 1: 9).
1ª a los tesalonicenses 1: 9. : "porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero".