jueves, 09 de diciembre de 2010

Los libros proféticos, Isaías hasta Malaquías, corresponden a los días del ocaso de la nación hebrea.

Hay 17 libros proféticos; solamente 16 profetas, ya que Jeremías escribió dos libros; el que lleva su nombre, y Lamentaciones.

Estos libros se dividen comúnmente en "Profetas Mayores" y "Profetas Menores," como sigue:

  • Profetas Mayores: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel.
  • Profetas Menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.

Esta clasificación se basa en el tamaño de los libros. Cualquiera de los tres libros Isaías; Jeremías o Ezequiel, es por sí solo más extenso que todos los doce Profetas Menores junto. Daniel contiene casi tanto como los dos más extensos de los Profetas Menores, Oseas y Zacarías.

Clasificación Cronológica

13 de los Profetas se relacionaban con la destrucción de la nación hebrea; 3, con su restauración. La destrucción de la nación se efectuó en dos etapas.

El reino del norte cayó en 734-721 A. C. Antes y durante este período fueron: Joel, Jonás, Amós, Oseas, Isaías y Miqueas.

El reino del sur cayó en 606-586 A. C. De este periodo fueron: Jeremías, Ezequiel, Daniel, Abdías, Nahum, Habacuc y Sofonías.

La restauración de la nación fue en 536-444 A. C. Se relacionan con este periodo: Hageo, Zacarías y Malaquías.

Clasificados según sus mensajes

Aun cuando incluían mensajes de mayor alcance, dirigían principalmente como sigue:

  • A Israel: Amós, Oseas.
  • A Nínive: Jonás, Nahum.
  • A Babilonia: Daniel.
  • A los cautivos en Babilonia: Ezequiel.
  • A Edom: Abdías.
  • A Judá: Joel, Isaías, Miqueas, Jeremías, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.

Todo lector de la Biblia debe memorizar los nombres de estos profetas, a fin de poder referirse fácilmente a cualquiera de los libros.

El evento histórico que evocó la obra de los profetas fue la apostasía de las diez tribus al final del reino de Salomón (véa 1 Reyes 12). Como medida política para mantener alejados a los dos reinos, el reino norteño adoptó como religión nacional la adoración de un becerro, la religión de Egipto. Poco después añadió el culto de Baal, que también logró infiltrarse en el reino del sur. En esta crisis, cuando el pueblo de Dios mismo Le abandonaba y se entregaba a la idolatría de las naciones vecinas, y el nombre de Dios desaparecía de las mentes de los hombres y Sus planes para la redención del mundo parecían fracasar, fue cuando aparecieron los profetas.


Publicado por tabor @ 10:17  | Voz de los profetas A.T.
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