Algunos de los efectos más inmediatos del neoliberalismo y de su praxis globalizadora.
-De 1962 a 1992 la producción mundial se triplicó, aumentando el consumoen los sectores pudientes del mundo desarrollado y disminuyendo en lossectores más pobres, lo que traducido a cifras equivale a decir que el20% más rico de la población mundial consume más del 80% del productobruto mundial (también en gastos de energía, educación, salud, etc.),mientras que el 20% más pobre apenas alcanza a consumir el 1.5%.
-Los datos del Informe sobre el desarrollo humano 1998 de las NacionesUnidas nos aterrorizan al hablar de la concentración de la riquezamundial en manos de un puñado de ricos: las 225 personas más ricas delmundo acumulan una riqueza superior a un billón de dólares, igual alingreso anual del 47% más pobre de la población mundial, es decir, de2.500 millones de pobres.
- Este mismo informe incluye tambiénun índice específico de pobreza para los países desarrollados que damucho que pensar. En 1960, el 20% de la población mundial que vivía enlos países más ricos tenía 30 veces el ingreso del 20% más pobre. En1985, esa relación era de 82 veces.
- Incluso en América delNorte, el país de la prosperidad, están sucediendo cosas horribles,pues no todos prosperan en él: en 1969, el 20% de los hogaresnorteamericanos más ricos tenía siete veces más renta que el 20% máspobre. En 1992 esa relación era ya de 11 veces y ha seguido creciendo.Esto equivale a decir que, incluso dentro de los países másdesarrollados, los ricos son cada vez más ricos y los pobres máspobres. Ha aumentado la riqueza y, con ella, la desigualdad y lapobreza3.
- Pero no queda ahí la cosa. Ha surgido además unaporción reducida de la población (¿un 5%? ¿un 10%?) que ha perdido todocontacto con la esfera de la ciudadanía. Es lo que denominamos lumpen,los no ciudadanos, que no constituyen una clase social para sí, y queno tienen contacto alguno con el mundo oficial. Para esos no ciudadanosno existe una explicación unificada ni unificante de sus sufrimientos.Los realmente desfavorecidos por la globalización -y quienes temenperder su condición- no representan una fuerza productiva, ni siquieraun grupo social con el que se deba ajustar cuentas. Los ricos se hacenmás ricos sin ellos, los gobiernos pueden ser reelegidos sin sus votos,y el PNB seguirá creciendo indefinidamente sin su participación. De laexplotación a la exclusión: eso es lo que Viviane Forrester llama elhorror económico4.