Domingo, 11 de enero de 2015

Las situaciones de pobreza en Espa�a y en el mundo

�C�mo definir la pobreza sociol�gicamente? �Cu�l es su l�mite y su alcance? �Hasta d�nde se extiende el mapa de la pobreza? �Cu�ntos grados y clases de pobreza existen en el mundo? �Existe la pobreza solamente en el Tercer Mundo, o tambi�n en los pa�ses desarrollados?

Un fantasma de mil rostros

3. No hablemos de una pobreza cualquiera, como podr�a ser en el �rden de las ciencias naturales -un alimento pobre en vitaminas, por ejemplo-, sino de la pobreza humana, entrando as� en juego el misterio y la grandeza del hombre; las exigencias de su dignidad y lo imprevisible de su libertad; los condicionamientos de sus necesidades, necesidades que podr�an ser cubiertas totalmente gracias a su inventiva, su laboriosidad y su creatividad. Nuevas formas de pobreza. Pobreza humana
Esta complejidad radical se multiplica si tenemos en cuenta que propiamente no existe el hombre aislado, sino que necesita vivir en familia, en grupo, en sociedad. Si toda pobreza es una forma de carencia de lo necesario, en nuestro caso no se trata solamente de la pobreza individual, sino tambi�n de la pobreza social, de la falta de elementos como la educaci�n, la formaci�n profesional, la cultura, el libre ejercicio de los derechos civiles, sociales, laborales, pol�ticos, etc.
Bien puede decirse, por lo tanto, con Juan Pablo II que "en el mundo actual se dan muchas formas de pobreza"4, y que "para los pobres, a la falta de bienes materiales se ha a�adido la del saber y de conocimientos, que les impide salir del estado de humillante dependencia"5. Lo que est� en juego, por lo tanto, son los derechos sociales de los hombres y la posibilidad de ejercerlos en una determinada sociedad.
Al ser tantos los componentes de las situaciones de pobreza, as� como tan relativos seg�n los niveles de desarrollo en las diversas etapas de la historia y en los diferentes pa�ses y culturas, no es de extra�ar que resulte dif�cil dar una definici�n precisa de la pobreza que pueda servir en todos los casos y situaciones. Puede ser �til, sin embargo, aceptar funcionalmente la que di� la Comunidad Econ�mica Europea: "A los efectos de esta decisi�n, se entiende que la expresi�n `pobre' se refiere a aquellas personas, familiares y grupos de personas cuyos recursos -materiales, culturales y sociales- son tan limitados que les excluyen del m�nimo nivel de vida aceptable en los estados miembros en los que viven"6.
A�n trat�ndose de un fen�meno tan complejo y tan extendido, conviene recordar que la pobreza en todos sus aspectos no agota por completo la problem�tica de las necesidades humanas y sus posibles padecimientos, como pueden ser el fracaso, la enfermedad, la soledad, la depresi�n, la angustia vital, etc. Pero tambi�n es cierto, que el tratamiento de todos esos problemas es muy diferente en el caso de que se posean suficientes medios materiales que cuando se carece de ellos.

Diferentes grados de pobreza

4. Es un hecho evidente que a�n dentro del mundo de los pobres se dan diferentes niveles de pobreza. Lo que ya no es tan f�cil es c�mo medir en cada caso su gravedad y su alcance. El denominador b�sico m�s com�nmente aceptado suele ser el denominado umbral de la pobreza, formulado por la Comunidad Europea como sigue: "Aquellos que tienen unos ingresos netos por persona inferiores a la mitad de los ingresos medios por persona en un determinado pa�s". Umbral de pobreza
Entre los grados que se pueden establecer dentro de la pobreza, dos de ellos pueden considerarse como b�sicos: el de la pobreza extrema, equivalente al concepto de pobreza grave de la Comunidad Europea, y el de pobreza moderada o relativa. Ambos constituyen el colectivo social que est� m�s all� del umbral de la pobreza, y ambos van unidos m�s o menos al concepto de exclusi�n social.
Tambi�n podr�an denominarse tales situaciones como de indigencia, miseria y marginaci�n, de menor a mayor grado de pobreza. Entre los primeros, podr�amos incluir a los llamados en otra �poca pobres vergonzantes, y hoy, con los reajustes sociolaborales en los pa�ses desarrollados, estar�an tambi�n los que se ha venido a denominar nuevos pobres, -parados indefinidos, jubilados y pension�stas-.

"Mapa-mundi" de la pobreza

5. Si grande es el mundo, no es menor el panorama de la pobreza, que se extiende por toda la tierra, aunque se concentra especialmente en las zonas geogr�ficas del llamado "Tercer Mundo".
Nada menos que 750 millones de personas viven en el Tercer Mundo en condiciones de pobreza, y de ellas 550 millones est�n en la miseria m�s extrema y 119 de cada mil ni�os mueren antes de los cinco a�os de edad. Se ensancha la brecha Norte-Sur
El abismo que separa a los pa�ses desarrollados de los pa�ses en desarrollo o subdesarrollados es inmenso: mientras la renta per capita ascend�a en Suiza a 32.680 $; en Suecia, a 23.660 $; en Espa�a, a 11.020; en Marruecos era de 950; en Zimbawe, de 590; en Zambia, 420, y en Somalia 120.
Los datos sobre otros indicadores, como la higiene, la educaci�n, la sanidad y medicina, etc, son tambi�n estremecedores. Baste decir que una persona nacida en el mundo rico consumir� treinta veces m�s que otra nacida en el mundo pobre, y que mientras en Espa�a hay 280 m�dicos por cada 100.000 habitantes, en Niger, Etiopia y Rwanda no ha mas que 3 7.
Pero es m�s grave todav�a el que esas diferencias aumenten cada vez m�s, en vez de tender a disminuir. El �ltimo decenio se ha caracterizado por el crecimiento de la desigualdad entre pa�ses ricos y pobres8: la quinta parte de la poblaci�n del mundo posee el 82,7% del PNB, tiene el 81,2% del comercio mundial y el 80% del ahorro interno y la inversi�n interna mundiales. Sin embargo otra quinta parte de la poblaci�n, la m�s pobre, s�lo posee el 1,4% del PNB, un 10% del comercio mundial, del ahorro y la inversi�n.
6. Pero tambi�n en el mundo de los ricos existen bolsas de pobreza, el llamado recientemente Cuarto Mundo, que son m�s bien sub-mundos de miseria y de marginaci�n. Por ce�irnos a Espa�a solamente, recordemos de entrada la sangrante paradoja de que mientras el pa�s en su conjunto es cada vez m�s rico, aumenta al mismo tiempo el n�mero de pobres. La renta per capita, en efecto, hab�a subido en 1990 a 11.020 d�lares. El Cuarto Mundo, un submundo de miseria y marginaci�n. Dualizaci�n de la sociedad
Esta situaci�n confirma para Espa�a lo que ya se est� detectando hace alg�n tiempo en el �rea de los pa�ses desarrollados, en los que se est� consolidando una estructura injusta de la sociedad, llamada la sociedad de los dos tercios, formada por los ricos y los trabajadores con empleo estable y buenos sueldos, por un lado, y el tercio restante, condenado a una miserable supervivencia, que son los parados sin subsidio, los jubilados con rentas insuficientes, los temporeros, modestos agricultores y braceros, etc. Son los nuevos pobres, a los que alguien ha llamado "la Espa�a impresentable", el colectivo que no tiene salida en estas actuales estructuras, y que no cuenta para nada en nuestra sociedad.
A todos ellos, adem�s, hay que a�adir tantos grupos de hombres y mujeres marginados, acaso con taras psicol�gicas ing�nitas o adquiridas, con una responsabilidad muy reducida y compartida con el ambiente en el que se formaron o en el que se deformaron, pero que en todo caso necesitan de ayuda para subsistir y, adem�s, de un esfuerzo para tratar de recuperarse y dignificarse: alcoh�licos, vagos, inadaptados, vagabundos, prostitutas, drogadictos, y un largo etc, personas a las que no podemos dejar abandonadas.
Es una realidad estad�sticamente comprobable que en esta sociedad del consum�smo y el bienestar, de la abundancia y el despilfarro, est� creciendo, por contraste, el n�mero de personas desarraigadas y sin hogar; que se est�n consolidando los efectos marginadores de la llamada dualizaci�n del mercado de trabajo --los que tienen un empleo fijo y los parados o eventuales--, y que est�n apareciendo problemas graves de infraalimentaci�n entre los pobres. Tan es as�, que en los pa�ses de la Europa Comunitaria se ha llegado a debatir p�blicamente si no estamos generando, de hecho, una especie de clase inferior.
Como dice Juan Pablo II, en la Enc�clica Centesimus Annus: "A pesar de los grandes cambios en las sociedades m�s avanzadas, las carencias humanas del capital�smo, con el consiguiente dominio de las cosas sobre los hombres, est�n lejos de haber desaparecido"9.

Publicado por tabor @ 20:51  | Nuestra sociedad
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